
El sacerdote Atilio Lorenzo Rossate, que ejercía su labor pastoral en Belén de Escobar, tomó el sábado posesión del cargo de párroco de Santiago Apóstol en Baradero, la parroquia más antigua de la diócesis, con más de 370 años que continúa en el camino "Perseverando con pasión".
La celebración estuvo presidida por Mons. Oscar Sarlinga, obispo de Zárate Campana, y concelebrada por varios presbíteros diocesanos que acompañaron a Rossate en esta nueva etapa de su vida sacerdotal.
Se dio lectura al Acta de Inicio del Ministerio Sacerdotal como Cura Párroco de la Parroquia Santiago Apóstol, realizando luego la Profesión de Fe y el juramento de fidelidad y el rito establecido de entrega de los signos propios del pastoreo en esta comunidad.

Señor en tu nombre, echaré las redes
Al finalizar la celebración Eucarística el padre Atilio se dirigió a los presentes diciendo: "Ya estamos aquí, como se dice, levantamos anclas y empezamos a navegar juntos, en este mar que nos espera a todos para trabajar por el Reino. Quiero dar gracias a Dios, por este nuevo llamado que me hace para pastorear a sus ovejas, como decía nuestro obispo, en esta porción de la iglesia, en este rebaño que es la comunidad de Santiago Apóstol. Pastorear al rebaño, como hacía alusión aquel pasaje cuando le dice Jesús a Pedro: “Me amas, si Señor, tu sabes que te amo” y después de haberlo rezado, de haberlo rezado, y después de haberlo rezado, le dije: Señor en tu nombre, echaré la redes. Y justamente por esto, porque el ingrediente fundamental es el amor, como nos enseña San Juan de la Cruz y esto es lo que debemos ir aprendiendo y gravando en nuestras vidas si queremos sacar amor pongamos amor. Entonces el sacerdote, como cabeza y pastor y esposo de Iglesia junto con los fieles, el cuerpo de la Iglesia, ustedes me van ayudar para que juntos, echemos la redes y Jesús siga haciendo su trabajo, su tarea de llegar al corazón de todos los hombres para que crean y creyendo tengan vida eterna".
Para finalizar el padre Atilio agregó que:"yo lo que les pido hoy es que abramos el corazón a la palabra de Dios, abramos el corazón al amor de Dios y les aseguro que sacaremos amor y eso es lo que Dios espera cada uno de nosotros.



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