
Cientos de veces, desde este matutino, hemos realizado crónicas sobre el mal estado de las calles en los distintos barrios de Baradero. La desidia, puesta de manifiesto desde la Secretaria de Servícios Públicos es moneda corriente, porque a la hora de dar respuestas a realidades irrefutables y que a diario los mismos vecinos manifiestan, solamente atinan a instrumentar respuestas evasivas y carentes de razones, cuando lo único que se señala son calles que necesitan arreglos.
Lo cierto es que ayer por la mañana uno de los camiones municipales, que a diario sale a recolectar ramas y basura, cuando circulaba por calle Sánchez de Loria y al intentar cruzar su intersección con Gazcón, terminó encajado, en medio de una gran laguna y un enorme pozo. El camión permaneció poco más de una hora hasta que una máquina del corralón lo sacó del pantano.
Los vecinos de calle Gazcón desde hace unos días ven con alegría que se estén construyendo los cordones cunetas, lo cual significa un avance, un mejoramiento muy importante, pero ven con tristeza también que tras los trabajos el desagote de las calles no exista y éstas se conviertan en verdaderas piletas. Seguramente es necesario que la ingeniería del trabajo piense siempre que, en caso de lluvia, es necesario prever un mecanismo de desagote del agua.



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